sábado, 21 de junio de 2008

Labrador de las palabras

idea_ lucía ordóñez. diseño gráfico_ yolanda moreno

Para Javier Cabornero, con todo mi cariño y admiración.

8 comentarios:

alba fraile calvo dijo...

Lucía! me ha encantado esta ilustración, aprovecho para decirte, perdirte mas bien, que por favor sigas actualizando el blog, no lo dejes nunca que me daria mucha pena, y ya que este ha sido el ultimo año que me daras clase, por lo menos déjame imaginar que me contarias si fueras otra vez mi profe..
un saludo!

lucía ordóñez dijo...

Quiero que el Ministerio me ponga todos los años una alumna como tú en mis clases. Ha sido un placer conocerte.

yolanda moreno dijo...

Yolanda Moreno sólo tocó las teclas del ordenador al dictado de LA MAESTRA. La sinfonía es solamente de Lucía.
Aprovecho para decirle a Alba que yo pagaría por asistir a las clases de Lucía, y Lucía no me cree.
No podéis ser conscientes todavía de lo que esta mujer os ha entregado. Os tenéis que quedar con su emoción, con la que os transmite a vosotros y la que nos transmite a nosotros, sus amigos, hablando de vuestros trabajos mientras nos cocina unas alcachofas.

lucía ordóñez dijo...

Yo no se diseñar sin mi Layolan, por algo será. A mi se me había ocurrido el cartel blanco con las letras en rojo y así hicimos el primero. Se quedaba sin fuerza, sin ganas, aquello no hablaba de Javier Cabornero. A Layolan se le ocurrió cambiar el orden y aquí está.Blanco sobre rojo. Ahora sí que funciona.

Fco. Román dijo...

Bueniiisimo lucia !!!!!
me ha encantado, que dira Javier de esto ???

lucía ordóñez dijo...

De Javier admiro como usa la palabra, su ironía tan bien dosificada, su buen humor y su ternura.

En la comida de su jubilación, le entregamos este cartel impreso sobre papel.
Salí a leerlo muy nerviosa. Cuando terminé me dio un abrazo y me dijo: Lucía, sabes que te quiero muchísimo, lo sabes ¿no?.

Fue un rato muy emotivo. Yo ya no sabía dónde esconder las lágrimas.

lucía ordóñez dijo...
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
lucía ordóñez dijo...

El que haya tenido la gran suerte de tener a Javier Cabornero como profesor de Lengua y Literatura sabrá muy bien de que habla este cartel.