ilustración_ lucía ordóñezToda mi familia por parte materna y paterna, excepto mi padre, me llaman Ana.
Cuando era pequeña mi madre me llevaba en su bici roja, sentada atrás encima de un cojín de ganchillo que tenía nueve cuadrados de colorines, los típicos. Ibamos de mi pueblo al de mi abuela por un camino precioso, lleno de chopos y en medio un molino, precioso también. Mi madre me decía una y otra vez: Ana, no te duermas.
Cuelgo este recuerdo aquí para reivindicar el carril bici en las ciudades y para que veáis el video que mi amiga Layolan a hecho para pedir lo mismo que yo.